Categorías
Camper

De camper, con niños

De camper, con niños

Viajar con niños tiene siempre sus peculiaridades. A veces, incluso, no es fácil. Hay que tener en cuenta las edades de los pequeños, el tipo de viaje, nuestro destino, sus opciones de ocio infantil, el presupuesto e, incluso, las preferencias de los más pequeños. Pasar tiempo juntos suele siempre convertirse en toda una experiencia.

Puede parecer que lo más cómodo para todos sea un complejo hotelero, todo incluido, que nos permita disfrutar de las ventajas que este tipo de destinos ofrece a todas las edades.

Decantarnos por un lugar en el que hacer turismo y optar por la opción de un apartamento en el que nos sintamos como en casa puede ser una alternativa, aunque hacer camas, la hora del baño, la cena o recoger trastos seguiría formando parte de nuestra rutina.

Por eso, si lo que realmente queremos es desconectar, alejarnos de lo cotidiano y vivir una verdadera experiencia con los niños, una escapada en furgoneta puede convertirse en una divertida aventura que jamás olvidarán.

Dudas y miedos

Para los que no han viajado nunca en una furgoneta camperizada, apostar por este tipo de viaje puede tener sus dudas y miedos previos, sobre todo si incluimos niños a la ecuación.La edad ideal que deben tener los pequeños, cuántas personas podemos viajar sin renunciar a la comodidad, cómo vamos a entretenerlos, asearlos o hacer la comida.

La verdad es que no hay una fórmula perfecta y que viajar con niños siempre tiene algo de impredecible, allá donde vayamos. Pero en el caso de una escapada en furgoneta entran en juego algunos factores que tendremos que tener en cuenta si no queremos que nuestras vacaciones se conviertan en una pesadilla.

En este sentido, el tamaño y las características o prestaciones de nuestra camper van a determinar en gran medida la experiencia.

No va a ser lo mismo viajar con un bebé que requiera silla o carro de paseo y utensilios especiales para su baño y alimentación, que hacerlo con niños de edades que nos permitan cierta relajación a la hora de trasladarnos y vivir en un espacio reducido como es el caso de las furgonetas.

En este aspecto, menos siempre será más y aquí el tamaño de la camper, la adaptación del espacio y, sobre todo, la organización del mismo pueden ser cruciales a la hora de viajar con las casa y los niños a cuesta.

De ahí que tengamos que tener muy en cuenta cuáles son nuestras necesidades y hasta qué punto estamos dispuestos a adaptarnos o a buscar entre las opciones existentes aquellas que más nos convenga, con el objetivo de garantizarnos una experiencia realmente positiva en todos los sentidos.

Si la furgoneta no tiene baño y ducha incluidos en sus prestaciones, existen inodoros y duchas portátiles, de gran utilidad si viajamos con niños, sobre todo si nuestra finalidad es prescindir de los campings y optar por la libertad de movimiento que nos da una camper.

Tener o no cocina y nevera también será determinante ya que, en caso contrario, habrá que pensar en incluir a nuestro equipaje utensilios de cocina que nos permitan disfrutar también de una buena comida o cena en familia, al aire libre y en el lugar que elijamos en cada momento.

Y, lo más importante, la distribución del espacio a la hora de dormir ya que, con niños, puede ser crucial este momento y, de ahí que una de las mejores opciones sea disponer de un techo elevable que nos permita diferenciar la zona de descanso del habitáculo en el que haremos vida.

Mesas, sillas, ropa y zapatos, mantas o sacos de dormir, los trastos de los niños… si algo se aprende cuando viajas en una camper es a vivir con lo básico y a disfrutar de la libertad de movimiento, la autonomía y el placer de amanecer cada día en un nuevo lugar.

Tipos de camper

Una camper es un vehículo que sirve tanto como para dormir como para viajar. La diferencia fundamental con las autocaravanas reside en que han sido acondicionadas a partir del vehículo original, personalizando el interior en función de las necesidades o el uso que vayamos a darle.

Para viajar con niños en furgoneta, el tamaño y tipo de camper que utilicemos será importante, aunque no determinante, ya que una parte de la experiencia que nos proporciona este tipo de vehículos es aprender a adaptarnos para poder así disfrutar de la libertad de movimiento y autonomía de esta aventura.

No obstante, podemos tener en cuenta las características y tamaños que, en general, tienen las camper:

  • Campers pequeñas o mini campers: Sus dimensiones rondan los 4,40metros de longitud y 1,75 metros de anchura. Pueden equiparse con fregadero, nevera, placa solar, toldo o cocina de gas, aunque su espacio es bastante limitado. Según homologación, podrán viajar entre dos y cinco personas aunque, a la hora de dormir, sólo con la instalación de un techo elevable dormirían hasta cuatro personas con relativa comodidad. Normalmente no incluyen baño.
  • Campers medianas: El tamaño de este tipo de furgonetas varía más o menos entre los 4,60 metros de ancho y los 5,30metros de longitud, de ahí que suelan ser más cómodas que las anteriores. Su capacidad nos permite equiparlas de forma muy completa, con las prestaciones mencionadas anteriormente e incluyendo depósitos de agua do frigoríficos de mayor capacidad. Siguen, sin embargo, teniendo falta de espacio para baño o para poder estar de pie. Las plazas, dependen de las homologaciones y de las adaptaciones que hagamos en su interior, oscilando, igualmente, entre dos y cinco personas, ampliable a dos más, con techo elevable.
  • Furgonetas camper: En este caso, nuestras opciones se multiplican ya que, por lo general, los tamaños van desde los 4,90a los 6,40metros de longitud y de los 2,25a los 2,80metros de altura, permitiéndonos ponernos de pie en el interior del vehículo para aumentar nuestras posibilidades a la hora de usar nuestra camper. En este tipo de furgonetas pueden desplazarse entre dos y cuatro personas dependiendo, como siempre, de la homologación de plazas y la distribución de camas. Además, su equipamiento nos permitirá hacer todo tipo de viajes ya que pueden incluir también ducha, baño, agua caliente, calefacción estática…

Ahora sólo tenemos que decidirnos y lanzarnos a la aventura, estar abiertos a nuevas experiencias, dejarnos llevar. Seguro que los niños lo van recordar.